Le Field, una historia sobre volver para redescubrirlo todo. Un fin de semana en una casa descuidada, pero con gracia. De esas donde la esencia posh nunca desaparece del todo. Cortinas que no se renuevan desde 1960, un jardín que crece salvaje y libros a medio leer en cada habitación.

El tiempo se mide en partidas de ajedrez que duran demasiado, desayunos que no terminan y un intento fallido de tocar el piano. Sin plan, ese es el plan: el extraño placer de pararse a redescubrir lo que siempre estuvo ahí.